USA contra Cuba y China: una política
cochina
La Revolución Cubana
fue una gesta que emocionó al mundo por su carácter épico y por lo que supuso ese
“paso al frente” en la libertad de los pueblos. Era 1959. Una simple isla de 10
millones de habitantes había vencido a la clásica dictadura sátrapa y títere al
servicio de los intereses del capitalismo yanki.
Tal revolución
consistía en el reparto de la riqueza que producían los cubanos de arriba a
abajo y no como se repartía cada día de abajo a arriba (recuerden eso llamado plusvalía).
Ante estos
acontecimientos “los grandes patriotas” (los ricos) se fueron de la Isla con
todo lo que pudieron. Pero claro, las fábricas no cabían ni en sus yates, ni en
sus aviones, por lo que en Cuba se quedaron. O sea, el Rey del Ron se fué pero
el ron se quedó.
Ante estos
acontecimientos los hermanos Castro (tan vilipendiados a pesar de ser hijos de uno
de los terratenientes de la isla y preferir la justicia social) junto con los otros
dirigentes de la Revolución de los Barbudos, deciden nacionalizar las fábricas
o empresas “abandonadas”. Acto que se dio en una asamblea que se hizo célebre
por su desarrollo, ya que gritaba el portavoz del gobierno: “Banca X”, y coreaban
todos: “Se llamaba”. Pasando a ser de todos.
Mas, como suele
ocurrir que los que tienen privilegios se cabrean cuando los pierden (por eso “las
revoluciones son pacíficas y las contrarrevoluciones sanguinarias”) EEUU montó
un ejército de mercenarios (fundamentalmente cubanos instalados en Miami) que
intentó asaltar la isla en el célebre desembarco de Bahia Cochinos. (Y luego
dicen que no existe la Divina Providencia).
Mas como esa
injerencia armada de un Estado en otro acabó mal para los EEUU, entonces la
nación más poderosa del mundo decide asfixiar la vida y la economía cubana
mediante un bloqueo criminal y despiadado (hubo también atentados terroristas
financiados por la CIA) desde 1961 hasta hoy en día (cerco económico cada vez
más atroz al ver que el socialismo cubano no cae ni tras 65 años de agresión
criminal).
Por ello, una forma de
ayudar a Cuba era ir allí en plan turista, cosa que encima compensaba por lo que
dejó escrito García Lorca: “Si me pierdo búsquenme en la Habana” (de lo llamativo
que es todo allí).
Pero esto hizo que en
IU de Zamora “sufriéramos mucho” al tener que denunciar el gorroneo de
diputados provinciales del PP que desde uno que se fue allí (pagando tú) para
buscar ¡¡¡un manuscrito de León Felipe!! (cuanto saben ¡eh!) hasta la actual
Operación Añoranza, los políticos zamoranos que no se han fumado un habano en
el Malecón a tu salud es porque les da miedo el avión. ¿Entiendes entonces por
qué en IU lo pasábamos mal? Porque ese abuso a costa de Zamora había que
denunciarlo aunque ese “turismo carota” fuera bueno para Cuba.
Y ahora, en el 2026,
la crueldad de las autoridades de EEUU amenaza con que, si el pueblo no se rinde
ante el bloqueo absoluto de petróleo, invadirán la isla. Pregonando así de
nuevo otra contrarrevolución sangrienta.
Al mismo tiempo
estamos ante una posible 3ª Guerra Mundial ya que todo lo que está ocurriendo
con Irán y alrededores busca hundir a China, porque EEUU, presunto paladín de
la libre competencia y de la libertad de comercio, no soporta la hegemonía de los
chinos vendiendo más porque fabrican mejor y más barato.
Y así como Cuba fue el
país del 3er mundo donde mejor se vivía y por eso había que ahogarla y que no
sirviera de ejemplo a otros pueblos, ahora China es el país que ha demostrado
que el comunismo es beneficioso para las gentes trabajadoras.
¡Ah! ahora usted tiene
que exclamar: “¡¡¡Pero si lo de China no es comunismo!!!”. Y yo (apoyándome en
la idea de otro) le contesto: “Pues entonces ¿por qué no la tomamos como
ejemplo económico a seguir”.
Paco Molina.
Zamora 27 de Abril del 2026