Quienes pasamos una
dulce etapa de la vida (la adolescencia) bajo la cultura de lo que se llamó el “nacionalcatolicismo”
(post guerra civil española) tenemos amplios conocimientos de la institución
conocida como La Iglesia Católica.
Por eso sabemos que la
Virgen no fue “virgen” hasta siglos después de existir. Si, porque de las
enseñanzas de Jesús el Galileo hay poco que hablar dado que el Mesias dejó escasos
mensajes (que “es más difícil que un rico entre en el reino de los cielos que
un camello pase por el ojo de una aguja”; que “amarás al prójimo como a ti
mismo” y que “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”, referido esto
último a un escabroso episodio de matices sexuales). Sin embargo, pasados bastantes
años, a eso se le sumaron cosas de los evangelios más novedades de los
concilios.
Los concilios
(reuniones o congresos de mandamases, vulgo “cardenales”) a lo largo de la
existencia de la religión católica, han ido añadiendo “dogmas de Fe”, y entre
ellos uno fue ese de que la Virgen es virgen (Concilio de Letrán, en el año 649
de nuestra era)
Pero no es de esto de
lo que quería hablar “pues doctores tiene la Santa Madre Iglesia que les sabrán
responder” (mucho mejor).
Lo que quiero,
utilizando mis conocimientos surgidos del nacionalcatolicismo, es mencionar un
hecho que es llamativo a mas no poder.
Nos contaban los
ministros del Señor (a los rapazuelos que disfrutábamos de la semana de
vacaciones para los ejercicios espirituales en el Instituto “Claudio Moyano”)
que asombrada una feligresa preguntó: ¿Cómo es que siendo Dios infinitamente
bueno permite que haya gente que viva tan bien y con tantos lujos mientras hay
otra que vive pobre y llena de sufrimientos?.
A lo que le respondió
un Santo (o un concilio): “Hermana, que haya ricos y pobres no contradice la
bondad del Señor, que a todos quiere por igual, pero que a todos ha de juzgar
para ver si son “buenos o malos”, lo que ocurre es que a unos “los está probando
en la riqueza y a otros los está probando en la pobreza”.
O sea que, a Ayuso,
Presidenta de la Comunidad de Madrid, la
está probando en la abundancia y el jetismo (del verbo “ser una jeta”) mientras
que a Mary Carmen, la desahuciada de su
vivienda tras 71 años en ella y con 87 años de edad, la está probando en el
polo opuesto.
El argumento es
bonito, y, con mucha Fe, encaja como explicación perfecta de las tremendas
injusticias sociales que se dan en el mundo.
Tanto es así que,
aceptada esta teoría teológica para explicarnos lo de la clase alta y la clase
trabajadora, no estaría de más aceptar también que tal vez el Señor a unos los
esté “probando en la tontería”.
Porque hay que ser muy
tonto para creer que apoyando a los ricos acabarás siendo rico, para creer que
siendo violento a favor del Poder siempre vas ganar, para creer que la avaricia
no rompe el saco y querer acumular y robar sin tregua en la esperanza de que el
pueblo nunca diga basta.
Seguro que tú conoces
a alguien a quien Dios le está probando en la tontería. No seas de ese gremio.
Y para acabar, ya que
hemos entrado en estos aspectos tan espirituales, comunicarles que según la
última encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) el número de ateos
confesos en España ya supera al número de “católicos practicantes” (no
confundir con los “católicos NO practicantes”, que esos son infinitos)
Noticia a la que hay
que añadir que en medios informativos digitales zamoranos se detecta una lucha
soterrada entre creyentes de alcurnia que son “fans del Obispo Valera” contra creyentes,
también de alcurnia, “anti Obispo Valera”.
Aunque esto, como no
dominamos el tema, aquí lo dejamos. Maaas, quedan alertados no vaya a ser que estalle el
escándalo de sopetón.
Paco Molina.
Zamora. 28 de Octubre del 2026





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