SEXO SIN
ORGASMOS (y no es el tántrico)
Lo que sigue no es una
“serpiente de verano”. (Esas noticias sorprendentes que sacan los periodistas
de debajo de las piedras durante el estío para llenar el vacío informativo).
Resulta que estaban
estudiando la “brecha orgásmica” (entre hombres y mujeres) y se encontraron con
esta sorpresa.
Igual que existe una
brecha salarial porque las mujeres cobran menos que los hombres, hay una brecha
orgásmica porque el número de mujeres que en una relación amorosa se queda sin
orgasmo es casi el doble que en los machos (Siendo lo sorprendente que también
los hombres salen de algunos encuentros sexuales sin “orgasmear”).
El estudio lo
realizaron con mujeres y hombres heterosexuales (aunque conviene aclarar que cuando
la relación sexual es entre 2 mujeres casi siempre alcanzaban ambas el deseado
orgasmo).
Que los machos no logren
el orgasmo pudiera ser (esto es cosa mía) porque se han puesto a “jo_er por jo_er”,
y claro eso no siempre da resultado dado que “si no hay pasión no hay pecado”.
(pasión = ganas; pecado= orgasmo).
Así mismo, algo
parecido puede ocurrir (según los expertos) con un cierto porcentaje de mujeres
que han aceptado el envite por no discutir o disgustar al fogoso pretendiente.
Si embargo puede que,
en mujeres, la mayoría de los casos de “sexo sin orgasmo” se deban a la
impericia del macho en su obsesión por ir a lo suyo (su orgasmo) o su
preocupación por quedar bien según los cánones (“le eche un polvo que no veas”)
o su ignorancia en todo lo que tiene que ver con el clítoris.
El clítoris, ya saben,
es un órgano que tienen las hembras de la especie humana en su pubis. El
clítoris no es tan pequeño como se ve (si miras); lo que ocurre es que
únicamente emerge la punta de ese “iceberg de pasiones”, estando el resto oculto.
Este órgano está
diseñado, única y exclusivamente, para dar placer a la propietaria del mismo,
es decir no cumple ninguna otra misión en su anatomía. Y a pesar de tener 8.000
terminaciones nerviosas, que deberían convertir el monte de venus en un volcán,
muchas mujeres y muchísimos hombres ignoran que ahí está esa fuente de placer.
Todo ello sin duda por
culpa de la represión machista. Disfrazada de bestialidad (caso de las zonas
del planeta donde para garantizar la fidelidad de las esposas les cortan el
clítoris) o disfrazada de religiosidad (si tienes el pecado del vicio serás una
mala madre). ¡Cómo está el mundo!,
Con lo bonito que
sería que eso que dicen los montañeros de “me voy a hacer un 8.000” se refiriera
a la conquista de un clítoris? (¿Puedo hacerte un 8.000?)
Por el contrario, los hombres,
al tener un órgano multiusos, un “3 en 1”, llamado pene, aunque también de
pequeños tienen que oír: “eso no se
toca, caca”, acaban cayendo en el ajo de uno de los usos del multiuso, porque
éste, desde la pubertad, alerta poniéndose gallito.
Y ahora el problema es
que, en medio de este cacao, aparece ¡cómo no! el tema de la autoestima. Si,
estoy en contra de la autoestima como medicina. De hecho mi lema es “estímate
sin autoestima”. ¿Por qué? Porque con tal de “autoestimarse” hay quienes
habiendo metido la pata hasta el fondo se mantienen en sus trece (se supone que
para “autoestimarse”).
El caso es que ahora
parece que para “poner un tratamiento que sane a quienes tienen sexo sin
orgasmo” se empieza a decir que el “sexo sin orgasmo está muy bien”.
Pues claro, y el sexo
sin amor también está muy bien. Y la tortilla con pimientos y la tortilla sin
pimientos. Pero de lo que se trata es de que el sexo (el único instinto básico,
junto con el de supervivencia) dejé de ser un tabú.
Así que, pase que no
sea cierto lo de que “la función crea el órgano”, pero puesto que el órgano está
creado…¡¡¡que empiece la función!!!.
Paco Molina.
Zamora. 24 de Agosto del 2026





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